El 10 de junio se publicó la Ley 27.506 que tiene como antecedente el régimen de promoción de la industria del software, Ley 25.922. Este régimen está orientado a promocionar en todo el territorio de la República Argentina, actividades económicas que apliquen el uso del conocimiento y la digitalización de la información apoyado en el avance de las ciencias y de las tecnologías, a la obtención de bienes, prestación de servicios y/o mejoras de procesos.

Las actividades que promueve son: software y servicios informáticos y digitales, incluyendo un amplio espectro de servicios, entre ellos el de videojuegos y servicios de computo en la nueve, producción y postproducción audiovisual, biotecnología, bioeconomía, biología, bioquímica, microbiología, bioinformática, biología molecular neuro tecnología, ingeniería genética, servicios profesionales, únicamente en la medida que sean exportables,  servicios geológicos, servicios de electrónica y comunicación, nanotecnológica, industria aeroespacial y satelital, fabricación de procesos digitales y automatización de producción, ingeniería para la industria nuclear, entre otras, con la posibilidad de que el Poder Ejecutivo Nacional amplíe los rubros y/o actividades en virtud de las tecnologías emergentes.  También quedan comprendidas las actividades de ingeniería, ciencias exactas y naturales, ciencias agropecuarias y ciencias médicas vinculadas a tareas de investigación y desarrollo experimental.

Las empresas involucradas deberán cumplir al menos con 2 de estos requisitos: acrediten la realización de mejoras continuas en sus servicios o la realización de erogaciones de capacitación o investigación o, en su caso, acrediten realizar exportaciones de estas actividades por un 13% de su facturación.

Los beneficios impositivos al que accederán luego de inscribirse en el “Registro Nacional de Beneficiarios del Régimen de Promoción de la Economía del Conocimiento” son:

  • “estabilidad fiscal”: no podrán ver aumentada su carga tributaria total nacional mientras dure el régimen;
  • alcanzados por el impuesto a las ganancias al 15%;
  • detracción de contribuciones patronales equivalente al monto máximo previsto en el artículo 4° del Decreto Ni 814 de fecha 20 de junio de 2001, por cada uno de sus trabajadores en relación de dependencia, debidamente registrados;
  • bono de crédito fiscal transferible por única vez, calculados conforme lo establece la ley para pagar el impuesto a las ganancias e IVA.
  • no serán pasibles de retenciones ni percepciones de IVA,
  • podrán deducir el crédito por los gravámenes análogos pagados o retenidos en el exterior como consecuencia de la las actividades comprendidas en este régimen.

El presente régimen será de aplicación en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y en las provincias, que adhieran expresamente a éste, a través del dictado de una ley, y adopten medidas tendientes a promover las actividades objeto de promoción mediante la concesión de incentivos fiscales.

La vigencia es desde el 1° de enero de 2020 hasta el día 31 de diciembre de 2029.